22 junio 2009

Sobre el futuro

Han acabado las clases de los niños; han empezado sus vacaciones de verano. Hemos terminado todos encantados: los niños, el ayudante Ekain y yo. Lo hemos pasado bien, nos hemos divertido mucho, hemos aprendido mucho. No sólo los niños; yo también he aprendido muchísimo. Ha sido una experiencia muy enriquecedora. Y ya hemos empezado la planificación del siguiente curso. Los colegios han recibido la información, y en breve llevaremos los carteles a la imprenta, después de hacer algún pequeño cambio. Es la primera vez que hacemos algo así, y creo que nos falta un poco de frescura, pero ¡hemos empezado!

Ha sido fantástico enseñar a los niños, o dar a los niños la oportunidad de aprender. ¡Qué diferente comparado con enseñar a adultos. Ha sido sorprendente su sinceridad inocente, su curiosidad y apertura, así como, desde el punto de vista puramente mental, la buena voluntad para hacer el mismo movimiento una y otra vez. También he tenido suerte con los padres. Han entendido que el aikido no es como las otras artes marciales que el aikido rechaza todas las formas de violencia, las justificadas, sí, pero tanto o más las justificadas. Yo me enfrenté a un gran reto: creer que los niños serían capaces de comprender y asimiliar las bases de aikido. Y las han entendido estupendamente, mucho mejor y más rápido que muchos adultos. Bendita falta de contaminación prejuicial.

También haremos una planificación para atraer a adultos. Pondremos carteles e intentaremos hacer alguna exhibición a primeros de septiembre, a ser posible en Zarautz. Cuantos más seamos, mejor. ¡A ver si conseguimos plantar la semilla del aikido en Zarautz y en los pueblos de alrededor!

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