22 octubre 2007

Gerard Blaize en Leioa: un nuevo reto

El club Aikido Tanabe de Bilbao organizó el curso de Gerard Blaize en el polideportivo de la Universidad del País Vasco, el Leioa (Bizkaia). Todos los cursos enriquecen, todos sin excepción, e incluso cuando salimos frustrados de una sesión, más adelante, en cualquier momento, te puedes sentir inundado de comprensión. Entonces, otra pequeña pieza encaja en el puzzle.
Por eso, soy partidario de no hacer juicios críticos de los cursos, las clases o l@s aikidokas con l@s que practico. Es posible que no lo consiga siempre (de hecho, a veces se me escapan), pero intento hacer una síntesis breve y subrayar que me baso exclusivamente en mi percepción, con lo que todo es estrictamente personal, sin el menor ánimo de construir verdades absolutas y sin querer, ni mucho menos, ofender a nadie. En este caso, me limito a decir que la forma de la técnica del maestro Blaize no me pareció nada del otro mundo, exclusivamente por su falta de vistosidad. Pero estamos hablando de una persona de cierta edad. Los que pudimos trabajar con su uke, su traductor o alguno de sus alumnos (franceses y mallorquines) pudimos sentir su aikido con más profundidad. Pero estamos acostumbrados a otra cosa y reconozco que me volví loco intentando practicar siguiendo los parámetros que el maestro iba marcando.

Sin embargo, y dejando de lado el kata de bo (que merece capítulo aparte, qué maravilla), el concepto, la explicación, el fondo, la transmisión directa del mensaje de O Sensei, buf!, es para dejar patidifuso a cualquiera. Aquel aikidoka que a la larga no comprenda ni asimile ese mensaje no estará practicando aikido, sino una forma corrupta más cercana a las artes marciales que priorizan la victoria a toda costa, independientemente, por supuesto, de aquello que motive la necesidad de victoria. Reconozco, por tanto, que todos admitimos la derrota y la victoria en otras disciplinas marciales y en todos los deportes. ¿Acaso no debería ganar siempre el Athletic?
Tengo la impresión de que la experiencia nos llevará de la mano, tarde o temprano, a esa conclusión. Todos los grandes maestros inciden en lo mismo, en aiki, y a todos se nos llena la boca con citas de O Sensei, pero la comprensión no está al alcance de todos en cualquier momento, sino que hay que ir preparándose poco a poco. Tengo por delante unos cincuenta años de práctica. Intentaré mantener la mente abierta para poder aprender, asimilar y transmitir las enseñanzas de O Sensei lo mejor posible, vengan de quien vengan.
(Foto cortesía de un miembro del foro de la página de Aikido Tanabe Bilbao.)

20 octubre 2007

Nuestra Nora ya ha llegado


Hoy hace tres semanas que nació nuestra peque, nuestra hijita preciosa, Nora.
Estamos locos de contento. Por una parte, parece increíble; cuando la cogemos en brazos, cuando la madre le da pecho, cuando empieza a llorar o echa una sonrisita,

cuando duerme plácidamente…

sabemos que es muy vulnerable, que sin nosotros estaría perdida (y ahora nosotros también sin ella), que nos necesita para cualquier cosa y que su única manera de comunicarnos qué le pasa es el llanto. Ha cambiado nuestra vida, la ha cambiado por completo. Pero por otra parte, la transición ha sido muy fácil, como si hubiera estado con nosotros desde siempre. Es una sensación increíble, preciosa y emocionante. Cada vez que la miro, el mismo pensamiento viene a mi cabeza: te cuidaré, bonita, te protegeré, te querré…

Algunas veces, Irune y yo nos miramos y nos decimos: mira qué cosita hemos traído. Estamos felices y contentos. Tengo que poner más fotos en Internet, para que todo el mundo pueda ver a nuestra Nora.